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Creando Salud

                                                                                                   Marianela Castés

 

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Publicado en la Guía de Salud, El Nacional, 16 Octubre 2008

 

 

 

El 95% de las personas tenemos genes perfectamente normales y hasta ahora sólo se ha podido determinar que un 2% de las enfermedades son causadas por genes defectuosos. A pesar de ello, el paradigma actual, basado en el determinismo genético postulado por Charles Darwin, nos asegura que la información contenida en la molécula de ácido dexosirribonucleico - conocido por sus siglas ADN - es la responsable del cáncer, la diabetes, la ansiedad, la agresión, la obesidad, el optimismo y hasta de la felicidad.

 

Sin embargo, veamos la historia de Pedro, un empresario de apenas 40 años, quien trabaja en una gran transnacional, viajando constantemente alrededor del mundo, con altos niveles de responsabilidad best online casino y por supuesto de estrés. Un día se siente mal, acude al médico y le diagnostican un cáncer de cerebro con metástasis en pulmón. En los Estados Unidos no le dieron ninguna expectativa de vida. O prestemos atención a los relatos de María, Aurora, Rosi y Rebeca, mujeres maravillas, profesionales exitosas, tanto intelectual como económicamente, con pobres relaciones maritales o divorciadas, algunas cuidando a sus padres ancianos y criando a sus hijos con altos niveles de exigencia y excelencia.  Todas ellas con cáncer de mama.

 

Cuando prestamos atención a esas historias intuimos que hay algo más allá de la genética y que las formas de vida de estas personas tienen mucho que ver con la aparición de sus enfermedades. La respuesta la encontramos en la epigenética: el control por encima de la genética, que actualmente está casino haciendo tambalear el concepto de determinismo genético, según el cual, los genes determinan el fenotipo físico o conductual de un individuo, lo que por lo tanto elimina la idea de la  responsabilidad con la salud, pues nos hace víctimas de nuestros genes.

 

Cuando se concluyó el proyecto del genoma humano, los científicos se dieron cuenta que no teníamos suficientes genes que justificaran el determinismo biológico, pues apenas contamos con 30.000 genes en nuestro material genético para producir las 200.000 proteínas que conforman nuestro online casino canada cuerpo, teniendo casi el mismo número de genes que los ratones y los best online casino chimpancés. Está claro entonces, que la grandiosa diversidad de la especie humana no tiene vínculo estrecho con el número de genes.

 

En años recientes, la epigenética ha demostrado que el genoma es más fluido, y responde al ambiente como señala el Dr. Frederick  Nijhout  magistralmente: “cuando se necesita el producto de un gen, una señal del ambiente, y no una propiedad emergente del mismo gen, es lo que activa la expresión de ese gen”.

 

Las enfermedades malignas, en un significativo número de pacientes, son derivadas de alteraciones inducidas epigenéticamente, y no debidas a genes defectuosos. Las influencias ambientales, incluyendo la nutrición, el estrés y las emociones pueden modificar la expresión de los genes, sin alterar su huella básica.

 

Cambiar nuestra visión sobre este aspecto de la biología nos libera de las limitaciones del determinismo genético, ya que en vez de ser autómatas genéticamente programados, nuestro comportamiento biológico está dinámicamente ligado al ambiente. Por cierto, hace ya dos años que a Pedro le dieron su plazo de  “no vida” y hoy está totalmente curado, igual que las mujeres maravillas. Ellos insisten en señalar que el cáncer fue una oportunidad única, que supieron aprovechar para vivir la vida con mayor calidad y más felicidad.

 

Marianela Castés

 

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En la columna anterior comenzamos a explorar la relación entre estrés y sistema inmune. Ahora queremos indagar en aquellos aspectos que pueden ser protectores contra los efectos indeseables del estrés sobre dicha respuesta. Esto lo haremos a través del análisis del siguiente experimento: se colocaron dos grupos de ratas en jaulas separadas, y como evento estresante se aplicó electricidad en la cola de los animales en ambas jaulas. La diferencia entre los dos grupos radicaba en que los animales de la jaula azul,  disponían de una palanquita, de manera que cuando ellos sentían la electricidad, gemían y lloraban, pero cuando  tocaban la palanquita se cortaba la electricidad, y por lo tanto cesaba el estresor. Cuando se les medía la respuesta inmune a estos animales se observaba un aumento de la misma. En cambio, los animales en la jaula marrón, que llamaremos grupo desamparado, no disponían de la palanquita, y por lo tanto tenían que soportar la electricidad en sus colas, sin poder hacer nada para evitarlo. Cuando a este grupo de ratas se les midió la respuesta inmune ésta se encontraba  suprimida.

 

La diferencia entre los dos grupos de animales estaba en la palanquita. Llevando este ejemplo a la vida diaria, la palanquita representa “el control” que tenemos, o que creemos tener sobre una situación en particular. Dicho control puede ser real o imaginario y tiene que ver con lo que los psicólogos llaman el locus de control. Si uno siente que tiene el control de una situación, no importa cuán estresante sea el evento que está atravesando, la respuesta inmune lo acompaña activándose. Por el contrario si uno está en estado de desamparo, la respuesta inmune se corresponde con dicho estado y se produce supresión de la misma.

 

De hecho el  experimento se repitió, colocando a los animales de la jaula azul en la misma jaula que ya conocían, pero la palanquita en esta ocasión, aunque estaba presente, no desactivaba la electricidad al tocarla. Sin embargo, los resultados siguieron siendo los mismos que en el caso anterior, es online casino decir, hubo una activación de la respuesta inmune. Los animales habían aprendido que cuando tocaban la palanquita, el evento estresante cesaba, y aunque en casino esta ocasión no fue así, su locus de control continuó funcionando. Basta con que se sienta que se tiene el control de la situación estresante para que eso se convierta en realidad.

 

Otra forma de tomar el control de nuestro sistema inmune es a través de la imaginación guiada. Hemos observado, que los pacientes con cáncer que sufren el estrés de la enfermedad y de los tratamientos, además de otros que pudieran estar en el origen de la enfermedad,  encuentran enormes beneficios con el uso de la imaginación guiada,  utilizada como complemento de su tratamiento convencional, ya que de alguna manera les sirve como la palanquita de control de los animales de la jaula azul. Les enseñamos que su tratamiento va a resultar más beneficioso si se ayuda con los ejercicios de imaginación guiada,  que pueden aumentar la actividad de su sistema inmune,  y disminuir los efectos secundarios adversos: malestar, vómitos, disminución de los glóbulos blancos y hasta la caída del cabello, es decir, pueden recuperar un cierto sentido de control sobre lo que les está sucediendo.

 

La Psiconeuroinmunología no disminuye los eventos estresantes que pueden surgir en las vidas de las personas, pero ciertamente ayuda a afrontarlos de una mejor manera. Asumiendo la responsabilidad de lo que nos sucede y actuando en consecuencia, podemos beneficiar enormemente al sistema inmune, importante aliado en la protección de la salud.  

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Para entender este aspecto, nos basaremos en los resultados de una investigación pionera realizada por el Dr. George Solomon  (1998) en la que se relaciona estrés, emociones y respuesta inmune. El estudio consistió en la evaluación psicológica, emocional e inmunológica de 68 personas afectadas por el terremoto de Los Angeles, en 1994. La evaluación comenzó a los 11 días de ocurrido el terremoto y culminó 4 meses después. En dicho estudio se evaluó el trastorno objetivo de la vida de las personas en término de pérdidas concretas causadas por el terremoto, como por ejemplo: la pérdida de un familiar, de la vivienda, o del vehículo, la destrucción del colegio de los niños, o la del sitio de trabajo, entre otros. También se evaluó la reacción emocional frente al terremoto  (alexitimia) que no es otra cosa que un déficit en el procesamiento de las emociones. Finalmente se realizó una evaluación de la capacidad de la respuesta inmune en función del tiempo.  

 

Los individuos fueron ubicados en diversos grupos según el tipo de respuesta obtenida. Así, el grupo conformado por individuos que habían tenido un alto trastorno de la vida diaria medido por la prueba especificada anteriormente, fue comparado con el de aquellos que best online casino australia habían tenido poca o ninguna pérdida. También se pudieron diferenciar otros dos grupos: los que experimentaron una alta respuesta emocional (distrés) y aquellos que tenían un bajo disturbio emocional. En estos diversos grupos se midió su capacidad de afrontamiento inmunológico frente online casino al terremoto. 

 

El primer grupo, integrado por personas con bajo distrés y bajo trastorno de la vida constituye el grupo control normal. En estas personas la respuesta inmunológica es normal o ligeramente elevada, lo cual sirve  de línea de base para compararla con los otros tres grupos. En el segundo grupo caracterizado, por personas con alto distrés y bajo trastorno de la vida, se observa una disminución de la respuesta inmune. A este grupo pertenecen las personas que se preocupan por todo y aunque en este caso el terremoto no las haya afectado materialmente, aún así tienden a magnificar las situaciones, lo cual cursa con una disminución de la respuesta inmune. En el tercer grupo, compuesto por personas con bajo distrés y un alto trastorno de la vida, en un principio pudiéramos pensar que debiera observarse una respuesta inmune elevada o por lo menos normal; sin embargo, se observó todo lo contrario puesto que es el grupo que tiene la respuesta inmune más baja. A este grupo pertenecen las personas que tienen dificultad para expresar sus emociones, que son auto-controladas, estoicas, o que simplemente niegan las circunstancias que están viviendo. Finalmente el cuarto grupo, integrado por individuos que están en alto distrés porque efectivamente tuvieron un alto trastorno de la vida por causa del sismo, paradójicamente, mostró una respuesta inmune normal, similar al grupo control. En este caso las personas están expresando una respuesta emocional elevada, acorde a las pérdidas que tuvieron que enfrentar como consecuencia del terremoto

 

La conclusión más importante de este trabajo es que se debe expresar la emoción adecuada a las circunstancias que se están viviendo. Si usted tiene un distrés emocional porque algo serio le está ocurriendo en la vida, el sistema  inmune lo entiende y colabora para que no se enferme, activando su respuesta. Así que cuando alguien le diga, tienes que tener pensamiento positivo y no puedes estar triste,  porque sino el sistema inmune se te deprime, no le crea. Exprese sus emociones sanamente, es decir, experimentando lo que siente de acuerdo a  las circunstancias que está viviendo.   

 

 

 

Marianela Castés

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Cada día llegan más mujeres jóvenes a mis talleres preocupadas por la posibilidad de que puedan llegar a tener cáncer de mama, ya que sus madres o abuelas o alguna hermana han padecido esta enfermedad. Para ellas va dedicada esta columna, en contribución a que estamos en el mes del cáncer de mama. Efectivamente el cáncer de mama está aumentando en el mundo, las cifras reportan que una de cada ocho mujeres padecerá esta enfermedad en los próximos 5 años. Es la primera causa de muerte de mujeres en los Estados Unidos. Su incidencia ha aumentado en los últimos 25 años, en parte por mejores diagnósticos ligados a la práctica de las mamografías y a una mayor toma de conciencia e información con respecto a esta enfermedad , lo que ha llevado a grandes campañas que favorecen el auto examen de las mamas practicados  por la propias mujeres.  Pero aún eliminando estos factores de la estadística todavía el aumento es significativo.

Las evidencias científicas señalan a los factores ambientales contaminantes como pesticidas, químicos y toxinas lanzadas al ambiente sin ningún tipo de medida de seguridad, en el origen de tal aumento. Investigadores en Israel  demostraron la conexión entre 3 pesticidas del tipo cloruros orgánicos detectados en productos lácteos, con el incremento de 12 tipos de cáncer en 10 cepas de ratones. El gobierno de Israel se vio obligado a prohibir el udo de los mismos.

Así mismo, Estados Unidos ha logrado disminuir en un 10% los canceres de mama entre el año 2000-2004 ligado a una best online casino reducción de la terapia de reemplazo hormonal (TRH) en las mujeres menopaúsicas. Recordemos que la incidencia de cáncer de mama aumenta a partir de los 50 años. 

Nuestra experiencia de 15 años realizando programas de apoyo psicosocial para personas con cáncer, de los cuales 28% del total (95 mujeres) han tenido  cáncer de mama, nos han llevado a valorar otros elementos, como por ejemplo los altos niveles de estrés que manejan las mujeres, quienes han asumido diversos roles como madres, trabajadoras, esposas y en algunas ocasiones cuidadoras de los miembros ancianos de la familia, casino online lo que las deja literalmente exhaustas y que ellas  reconocen como la causa de su enfermedad. 

Así mismo, el estrés psicológico y emocional que se manifiesta en las mujeres con algún familiar directo con cáncer de mama, a quienes deseo brindarles un poco de tranquilidad. Solamente un 5% de todos los cáncer de mama son debidos a causas genéticas ligadas principalmente a los genes BrCA1 y BrCA2. Sin embargo, lo que si cobra mayor importancia en el  cáncer de mama son las modificaciones epigenéticas ambientales, lo cual lleva a producir cambios en el genoma, que pueden llevar a la aparición de un cáncer de mama. Entre estas podemos citar la obesidad, las TRH, mal manejo de la emociones y el mismo estrés, además de la alta toxicidad del ambiente y de los alimentos en particular.  

¡Qué podemos hacer? Hay factores externos que no podemos modificar, pero lo que si podemos cambiar es nuestra actitud frente a ellos. Eliminar el estrés psicológico que implica para una mujer el creer que porque su madre tuvo cáncer de mama, ella lo pueda padecer es una manera de contribuir a disminuir dicha posibilidad. Tomar cuidado amoroso y consciente de nuestros senos, es tomar cuidado de nuestra vida.  Recordemos que los senos son la metáfora física de dar y recibir. En tiempos antiguos simbolizaban la abundancia de la naturaleza y sus cualidades nutritivas.

Invitamos a todas las mujeres a atender sus necesidades físicas (alimentación y ejercicio, auto-examen y mamografía), emocionales y espirituales como una forma de prevención. Así mismo, pueden hacer uso de la imaginación guiada para aumentar su sistema inmune factor importante en la prevención del cáncer. Así nos lo informa la psiconeuroinmunología.

 

 

  
      
 

Caracas/Maracaibo, 15 de mayo de 2017

PRONUNCIAMIENTO DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA DE PSICONEUROINMUNOLOGÍA

ANTE LA SITUACIÓN ACTUAL EN VENEZUELA

La Sociedad Venezolana de Psiconeuroinmunología (SVPNI), la Asociación Creando Salud y el Eje de la PAZ de la Universidad del Zulia, comprometida con la salud de nuestra población venezolana y asumiendo la responsabilidad profesional, ética y ciudadana, nos pronunciamos ante la crisis que transitamos como país, la cualpuede modificar nuestra salud individual y colectiva, generando profundas alteraciones bio-psico-socioemocionales.

A la crisis actual puede sumarse una importante crisis psicológica en las personas, a partir de eventos traumáticos que impliquen cualquier tipo de violencia o trasgresión de los Derechos Humanos., desbordando excesivamente la capacidad de una persona para manejarse en su modo habitual.

Entre sus manifestaciones se encuentran la perturbación de la estabilidad física, mental y social, el fracaso de los mecanismos para hacer frente a las situaciones estresantes, el deterioro funcional significativo, así como una clara evidencia de sufrimiento y dolor psíquico, ya que el evento puede rebasar la capacidad de respuesta de las personas.

Los hechos reales a los que hemos estado expuestos y la sobreexposición a información que que muestran un alto grado de violencia y conflictividad socio-política, pueden generar estrés, impotencia, rabia, desesperanza, incertidumbre, desarraigo, duelo ante las pérdidas, entre otras reacciones. Las vivencias ante un hecho violento, exigen un gran esfuerzo para poder comprender, afrontar o escapar de la situación, produciendo una serie de reacciones en cascada bio-psico-emocionales, que al intensificarse y cronificarse pueden conducir a la pérdida de la estabilidad e integridad emocional, y en general a la pérdida de la salud en todas sus dimensiones (biológica, cognitiva, psicoemocional, espiritual y socioecológica), y ello a su vez puede predisponer a la aparición de la enfermedad en las personas.

                             

       Preguntas  fundamentales

 

 

                                                                     

 

                                                                      Marianela Castés

 

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Publicado en la Guía de Salud, El Nacional, 18 Septiembre 2008

 

 

 

                                                                                                 

 

Nunca imaginé que aquella enfermedad iba a producir un cambio tan significativo, no sólo en mi vida, sino en la de muchas otras personas. La pérdida de un órgano lleva a que te hagas preguntas fundamentales: ¿Por qué a mí? Si hace un año mi examen ginecológico era perfecto, ¿cómo es posible que en tan corto tiempo, tres tumores, aunque benignos, se hayan desarrollado en mi cuerpo?

 

Luego de la operación, con una certeza difícil de describir, supe que esos tumores habían crecido dentro de mí por un evento estresante que había vivido en soledad, con profundo sufrimiento, desesperanza y rabia, unos meses atrás.

 

A los pocos días de salir de la clínica encontré en la Psiconeuroinmunología (PNI), la explicación científica que buscaba para mi certeza. La PNI se refiere a la conversación permanente que sostienen tres importantes sistemas de nuestro cuerpo: el sistema nervioso central, nuestra mente y psique, el sistema endocrino, encargado de la  producción de hormonas, y el sistema inmune responsable de la defensa del organismo, protegiéndolo contra  microorganismos y  células tumorales.

 

La comunicación entre estos tres sistemas es interactiva, es decir, cada sistema puede hablar con los otros dos,  y se realiza a través de las moléculas de la información: neurotransmisores producidos por el cerebro, hormonas secretadas por el sistema endocrino y citoquinas por el sistema inmune. De hecho, todo estrés best online casino crónico vivido en la forma en que había experimentado el mío, conlleva a una activación neuroendocrina con producción de cortisol por las glándulas suprarrenales,  que es un fuerte supresor de la respuesta inmune.

 

 Desde ese instante sentí la necesidad de compartir con otras personas ésta información: que los pensamientos, online casino las emociones, las creencias, la forma de enfrentar los eventos estresantes y, en general, el grado de satisfacción con que se vive la vida, tienen un impacto significativo sobre el sistema inmune.

 

A través de estas crónicas mensuales podré compartir con ustedes los fundamentos básicos de la PNI y lo que hay que hacer para apropiarse del sistema inmune. Enfocaremos además, el cambio de paradigma científico, de importante repercusión para el campo de la salud, a partir de los descubrimientos de la física cuántica, la epigenética, la neurociencias y por supuesto la PNI.

 

Afortunadamente pude convertir la enfermedad en mi propósito de vida. Por cierto la pregunta no debió ser, ¿por qué me enfermé?,  sino ¿para qué?, lo cual me hizo pasar de la “victimización” a la “responsabilidad con mi salud y mi vida”. Cuando nos sentimos víctimas de la circunstancias, no hay movimiento de la psique, ya que siempre se culpabiliza a lo externo por lo acontecido, en cambio cuando te enfocas en la responsabilidad, tienes el poder de cambiar situaciones, y según afirma la PNI, esto tiene importantes repercusiones para el sistema inmune, lo que puede llevar incluso a cambiar un estado de enfermedad, por uno de salud. 

 

 

 

 

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